El sur de Ibiza concentra el aeropuerto, las salinas y algunas de las mejores playas de la isla. Pero a la hora de comer mucha gente se queda con lo primero que ve en la carretera, y eso casi nunca es lo mejor.
Esta guía ordena la zona: Sant Josep pueblo, Sant Jordi de ses Salines y el propio parque natural. Cada una tiene su lógica.
Entender la zona antes de elegir
El municipio de Sant Josep de sa Talaia es enorme. Va desde el aeropuerto hasta Cala d’Hort, e incluye Sant Jordi de ses Salines, el parque natural y buena parte de la costa oeste.
Para comer, funciona dividirlo en tres:
Sant Josep pueblo, en el interior. Ambiente de plaza, precios más contenidos, mucha gente de la isla.
Sant Jordi de ses Salines, junto a la carretera del aeropuerto. Es zona de paso, con lo bueno que eso tiene: aparcamiento, horarios amplios y opción de llevar.
El parque natural y las playas. Chiringuitos y beach clubs, con precios de primera línea de mar.
Comer dentro del Parque Natural de Ses Salines
Empecemos por lo que más se busca y por la advertencia más útil.
Dentro del parque hay chiringuitos conocidos junto a la playa y en Es Cavallet. Se come bien y el sitio lo vale, pero hay que saber tres cosas antes de ir:
En temporada alta conviene reservar. Presentarse un sábado de agosto a las dos sin haber llamado es perder una hora.
Los precios son de primera línea de mar. Es lo que hay y es legítimo, pero conviene ir con la expectativa correcta.
Si sales a buscar otra cosa, pierdes el aparcamiento. Y volver a entrar en julio es una odisea.
Por eso el consejo que damos siempre: resuelve la comida antes de entrar al parque. Lo explicamos con detalle en la guía de cómo llegar a la playa de Ses Salines.
Sant Jordi de ses Salines
Es el pueblo que atraviesas de camino a la playa, entre Ibiza ciudad y el aeropuerto. Tiene vida propia todo el año, cosa que en el sur de Ibiza no es tan común.
Aquí encuentras desde hornos y bares de barrio hasta restaurantes de carretera con aparcamiento. Es la zona con mejor relación entre calidad, precio y comodidad de toda la franja sur.
Los sábados se monta el rastrillo de segunda mano, que llena el pueblo de gente y es un planazo de mañana. Lo contamos en la guía de Ibiza en invierno, aunque funciona todo el año.
Nosotros estamos aquí. Abrimos todos los días de 9 a 20 h, sin cerrar a mediodía, y tenemos parking propio, también para quien viene solo a recoger. Puedes ver la carta completa o dejar el pedido hecho y pasar a por él de camino a la playa.
Sant Josep pueblo
Subiendo hacia el interior, Sant Josep tiene una plaza con iglesia del siglo XVIII y varios sitios alrededor con terraza. Es una parada agradable si vienes de Cala Tarida o Cala Vadella y no te apetece comer en la playa.
Precios más razonables que en la costa, ambiente tranquilo y bastante clientela local, que suele ser buena señal.
Cómo elegir sin equivocarte
Cuatro criterios que funcionan en cualquier sitio del sur de la isla:
- Mira el horario antes de salir de casa. Muchos restaurantes de la zona cierran a mediodía o solo abren por la noche en temporada alta.
- Comprueba si es de temporada. De noviembre a abril cierra bastante negocio en la costa. En el interior y en los pueblos aguanta más.
- Pregunta por el aparcamiento. En verano es lo que más tiempo te va a hacer perder.
- Si hay muchos coches con matrícula de la isla, buena señal. Suena a tópico, pero en Ibiza funciona.
Comer en la playa sin depender del chiringuito
Es la opción que más recomendamos para un día largo de arena, y la que menos gente se plantea.
Recoges la comida de camino, la metes en la nevera portátil y comes cuando te apetece, sin colas, sin reservas y sin que se te vaya el presupuesto.
Elige platos que aguanten bien el calor y el transporte. Los bowls, las ensaladas y la fruta van perfectos. Los zumos, mejor bien fríos y bebidos pronto.
Y si vas a pasar el día entero, plantéatelo también al revés: desayunar antes de bajar y llevarte solo la comida. Tienes las opciones en la guía de dónde desayunar en Ibiza.
