Desayunar bien en Ibiza es más fácil de lo que parece, pero hay que saber dónde mirar. La isla tiene cafeterías de todo tipo: las clásicas de toda la vida, las de zumos y bowls, las del puerto con vistas y las de carretera donde para la gente que trabaja aquí.
Esta guía las ordena por zonas y por lo que se te antoje esa mañana.
Antes de elegir: tres cosas que cambian el desayuno
El horario. Muchos sitios de playa y de zona turística no abren hasta las diez o las once. Si madrugas, tus opciones se reducen bastante y conviene tenerlo claro la noche antes.
La temporada. De noviembre a abril cierran muchos negocios. Comprueba siempre antes de desplazarte, sobre todo si vas al norte de la isla.
Si vas de camino a la playa. Cambia todo. Ahí no buscas mesa con vistas, buscas un sitio con aparcamiento, servicio rápido y opción de llevarte algo.
Ibiza ciudad y el puerto
Es donde hay más densidad de cafeterías y donde encuentras de todo.
Can Kiwi es de los sitios más conocidos para desayunar en el centro. Carta muy amplia de zumos naturales, batidos, tostadas, bollería y bowls con yogur, granola, açaí o chía. Preparan el café con varias bebidas vegetales.
Nude Café está en una placita céntrica y soleada, especializado en desayunos y comidas saludables, con bastantes opciones veganas y terraza.
Cafetería Royalty es el clásico español de siempre, con bollería tradicional y mesas fuera junto al paseo. Si lo que buscas es café con leche y tostada sin más historia, es tu sitio.
Croissant Show, junto al Mercat Vell, para bollería francesa recién hecha.
Y si te gusta Dalt Vila, desayunar temprano y subir después por las murallas con las calles todavía vacías es de los mejores planes de la isla.
Marina Botafoch y la zona del puerto deportivo
Aquí el desayuno es más de vistas y de precio más alto.
Passion Café, en Marina Botafoch, trabaja producto ecológico y de origen local, con desayunos y brunch de estilo saludable. Forma parte de una pequeña cadena presente en varios puntos de la isla.
Es una zona bonita para desayunar sin prisa un domingo, pero no la elijas si tienes que salir corriendo a algún sitio.
El interior y los pueblos
La Ibiza de campo tiene cafeterías con mucho más encanto que las del centro y bastante menos gente.
Can Tixedó Art Café, en Forada, mezcla cafetería y galería de arte en pleno campo. Los pueblos de Santa Gertrudis, Sant Joan y Sant Carles tienen sus propios bares de plaza, que en invierno son el corazón de la vida local.
Si vas un sábado, combínalo con el mercadillo de Las Dalias o el rastrillo de Sant Jordi. Te lo contamos todo en nuestra guía de Ibiza en invierno.
El sur y la carretera del aeropuerto
Esta es la zona que más se pasa por alto y la que mejor funciona si tienes plan de playa.
Aquí no estás buscando una mesa para quedarte dos horas. Estás buscando desayunar rápido, aparcar sin pelearte y, sobre todo, resolver la comida del día antes de meterte en el Parque Natural de Ses Salines, donde las opciones son pocas y caras.
Nosotros estamos justo en esa ruta, en Sant Jordi de ses Salines. Abrimos todos los días de 9 a 20 h y tenemos parking propio, también si vienes solo a recoger.
En nuestra carta de desayunos tienes tostadas, bowls, granola, zumos naturales exprimidos al momento y café con bebidas vegetales. Y si vas a la playa, puedes llevarte el desayuno o dejar ya pedida la comida.
Si ese es tu plan, léete antes nuestra guía de cómo llegar a la playa de Ses Salines: te ahorra el problema del aparcamiento.
Qué pedir según cómo te levantes
Si has entrenado o vas a moverte mucho, busca proteína de verdad: huevos, yogur griego, frutos secos. Una tostada con mermelada te deja sin gasolina a media mañana.
Si tienes plan de playa hasta la tarde, algo que aguante: bowls, fruta, granola. Y agua, mucha más de la que crees.
Si vas a comer pronto, algo ligero. Un zumo y una tostada.
Si es domingo y no tienes prisa, entonces ya no hablamos de desayuno, hablamos de brunch. Lo tenemos explicado aparte en brunch en Ibiza.
Desayunar sin gluten o sin lactosa
Cada vez más sitios de la isla trabajan con bebidas vegetales y tienen alguna opción sin gluten, pero conviene preguntar en lugar de darlo por hecho.
La pregunta útil no es «¿tenéis algo sin gluten?», sino «¿cómo lo preparáis?». Una tostada sin gluten hecha en la misma tostadora que el pan normal no sirve si eres celíaco. Un sitio serio te lo va a decir claro.
